Se conoce con el nombre de guerra de las consolas a la serie de frenéticos enfrentamientos entre los seguidores de las tres empresas fabricantes de consolas más importantes del momento: Nintendo, Microsoft y Sony. Se trata de un fenómeno lamentable, que opone a los fanáticos en agitadas discusiones, en las cuales no tienen lugar el respeto ni la compasión: entre las armas más utilizadas en el campo de batalla se encuentran el racismo y la homofobia.

